“Hoy vamos a hacer una obra maestra.” Seguramente eso es lo que pensaron los chicos del estudio noruego Playdead cuando se levantaron la mañana en la que decidieron comenzar con este gran juego indie que ha hecho aparición en Xbox Live Arcade tras una larga espera y tras recibir grandes alabanzas de la prensa especializada del sector, a los que hay que sumar diversos premios al mejor juego del año de una desarrolladora independiente.
Limbo es un juego con una trama argumental extremadamente simple: en el juego encarnamos a un niño atrapado en el Limbo en busca de su hermana. Sin embargo, a pesar de su argumento simplista y poco innovador, Limbo es un juego que cautiva desde el primer momento.
Como decíamos anteriormente, Limbo obtuvo antes de su lanzamiento numerosos premios, y ha sido comparado por muchos con otro gran éxito disponible en Xbox, Braid. Al igual que este juego, Limbo es un juego de plataformas en apariencia, y eso parecería si nos fijásemos solo en unas cuantas imágenes. Sin embargo, Limbo es más que nada un juego de puzzles e inteligencia.
Nada más comenzar el juego podemos observar como es éste de oscuro, y es que Limbo transcurre completamente en blanco y negro. Esto contribuye a crear una atmósfera tétrica que será la tónica general a lo largo de su desarrollo, que se presenta en un entorno en dos dimensiones extremadamente cuidado y agradable de ver. Aunque Limbo está cargado de sorpresas. A cada paso que damos una nueva trampa o puzzle nos espera para dificultarnos nuestro progreso en el juego.
Y es que morir en Limbo es algo extremadamente fácil, y a veces hasta divertido. El personaje puede morir de multitud de formas distintas, dependiendo de la trampa en la que caiga, y más de una vez nos encontramos cayendo en una de ellas intencionalmente solo para ver como el pobre chico es destrozado por una roca o atravesado por multitud de estacas.
Los puzzles son realmente divertidos, aunque no extremadamente complicados. Usando algo de lógica y a veces algo de suerte es difícil quedarse atrapado en alguna parte del juego, salvo en algunas partes algo más complejas. Estos puzzles generalmente están basados en conceptos simples pero muy bien elaborados, como empujar una caja en el momento exacto para alcanzar algún lugar o hacer lo propio con uno de nuestros “enemigos” para librarnos de el.

La banda sonora del juego también ha sido cuidada con detalle para fundirse con el resto del juego de una forma excelente, contribuyendo enormemente a la oscura atmósfera que lo rodea. A esto hay que añadir los efectos de sonido: las pisadas del protagonista avanzando por el oscuro bosque, el sonido de grava cayendo por una ladera, el viento soplando entre los arboles o las gotas de agua golpeando contra el suelo son algunos de los sonidos que nos ayudan a meternos en el papel del protagonista y a estar más atentos a cualquier cosa que podamos encontrarnos.
Mención especial merece uno de los “enemigos” a los que nos enfrentaremos durante el juego: la araña. A lo largo de gran parte del juego esta araña estará presente en muchos de los puzzles que deberemos resolver, y en muchas ocasiones su presencia nos hará recordar que en algunos casos no tenemos demasiado tiempo para pensar en una solución para nuestros problemas, donde un mal paso significa morir y volver al principio de la escena.

Aunque no todo es usar la lógica en este juego. Para resolver todos estos puzzles también habrá que contar con algo de habilidad a la hora de mover el personaje. Saltar de un tronco a la deriva hasta la orilla en el momento preciso, pulsar un botón en un momento determinado a determinada altura, etc. pondrán no solo a prueba nuestro ingenio, sino también nuestra capacidad de reacción con el mando.
Hay que añadir que el juego muestra, al igual que el resto de sus componentes, unas animaciones extremadamente cuidadas y fluidas, y la respuesta del protagonista a la hora de moverse es inmediata con respecto a nuestros movimientos con el mando.
Lo único que tiene Limbo en su contra es su duración y su cortante final. A pesar de ser un gran juego, su duración es bastante corta. Para una persona acostumbrada a este tipo de juegos Limbo puede tener una duración media de 3 horas, y entre 6 o 7 para aquellos menos acostumbrados a enfrentarse a la combinación de puzzles y plataformas. Sin embargo, aunque completemos el juego, seguramente querremos jugarlo en más ocasiones, ya que Limbo esconde varios secretos que son, en algunos casos, realmente difíciles de encontrar.

Además, el final del juego llega casi de sorpresa. En un instante estás jugando y al siguiente instante te encuentras inesperadamente con el final, lo cual deja un sabor agridulce a la hora de acabar de jugar.
Limbo no es innovador, la formula que usa ya aparecía en juegos como el antiquísimo Another World de principios de los años 90, aunque su diseño minimalista, el cuidado puesto en cada uno de sus aspectos y lo encantador de su ambientación hacen de este juego un gran título que cumple con creces con lo que se esperaba de él. Desde Vicialia, esperamos vuestras opiniones.

Recomiendo que para aprovecharlo al máximo intentad conseguir todos los "huevos secretos" (ahorraos los chistes xD) y los logros... Yo estoy aún liado con "Morir no tiene sentido - Completa el juego de una sentada con cinco muertes o menos." no sé ya cuantas veces he intentado hacérmelo xD
Si os gustó Braid, os gustará este gran juego sin duda.