Hironobu Sakaguchi, creador de la saga Final Fantasy y del próximo The Last Story para japón, ha dicho que los juegos de rol japoneses necesitan un cambio para triunfar en todo el mundo.
Sakaguchi fue el invitado de esta semana, junto con Tetsuya Takahashi, creador de Xenoblade, en la columna semanal del presidente de Nintendo: Iwata Pregunta, en la que charla con creadores de juegos japoneses.
Takahashi y Sakaguchi se conocen desde hace años, ya que trabajaron juntos en Final Fantasy IV, V y VI, cuando Sakaguchi era el director de desarrollo y Takahashi el diseñador gráfico. Éste último dejó Squaresoft (una de las partes de la actual Square Enix) en 1999.
Iwata pregunta en su columna qué deben hacer los juegos de rol japoneses para triunfar en el mercado mundial, y el presidente de Nintendo insinúa que han perdido su éxito porque los creadores abusan de los mismos patrones y convenciones una y otra vez. Sakaguchi está de acuerdo con esto y argumenta que el cambio es necesario, pero añade que los juegos japoneses son buenos a la hora de mostrar sentimientos y gozan de un diseño atractivo, y que si los creadores aprovechan esas facetas, pueden tener éxito en todo el mundo.
Los tres, tanto Iwata como Sakaguchi y Takahashi, coinciden en que los juegos de rol japoneses deben encontrar temas que sean capaces de atraer a públicos de todo el mundo, del mismo modo que las pelÃculas de Hollywood triunfan en Japón pese a la barrera cultural. Iwata concluye que solventar estos problemas es la clave para que los creadores de juegos japoneses sigan avanzando.
Noticias relacionadas:


Quizá en japón sea suficiente para este tipo de juegos con repetir unas mecánicas ya manidas incluyendo un buen envoltorio (algo asà como lo que pasa con COD en occidente), pero a los europeos nos conquistó la frescura del rol japonés, y nos ha aburrido su estancamiento.
Lo que quieren es vender más en occidente y para eso tienen que "maquillar" los toques orientales para hacerlos más comerciales.
Aunque los japos son bastante cansinos cuando encuentran un filón, lo explotan hasta que se aborrece... a ver que hacen